viernes, 13 de junio de 2014

Ciencias


Logran crear el primer cerebro humano de laboratorio.
En el Instituto de Biotecnología Molecular de Viena, un grupo de científicos austríacos logró crear el primer cerebro humano desarrollado en laboratorio a partir de la incubación de células madre epidérmicas. 

Se trata de una pequeña réplica del órgano vital más complejo en la anatomía del hombre y el primer logro de este tipo en la historia de la ciencia. Si bien sus dimensiones son limitadas, entre 3 y 4 milímetros de tamaño, la producción de este cerebro resulta equivalentemente tan compleja como la incubación de un feto humano de aproximadamente nueve semanas de gestación. Según afirmaron los especialistas involucrados en el proyecto, esta breve porción de tejido cultivado artificialmente posee la compleja estructura tridimensional de un embrión cerebral, y eso todo lo que se necesita para poder avanzar en las investigaciones científicas. 

Unos pocos milímetros de tamaño son en realidad una superficie prácticamente inabarcable cuando se trabaja con microscopio. De hecho, el objetivo trazado nunca buscó recrear la profunda complejidad estructural de un cerebro maduro. Antes bien, lo que se propuso fue conseguir un determinado nivel de desarrollo, suficiente como para poder estudiar y comprender determinados procesos. Es probable que este cerebro a escala contribuya en el tratamiento de la microcefalia, el autismo y la esquizofrenia, así como en otras diversas patologías relacionadas con el desarrollo cerebral y las disfunciones surgidas a raíz de una maduración anómala.

La exposición a teléfonos de cuarta generación afecta el cerebro.
Un reciente estudio científico arrojó el alarmante resultado que demuestra la afectación cerebral provocada por una exposición de tan sólo 30 minutos a las radiaciones de los celulares de cuarta generación. Así se desprende de la investigación desarrollada por profesionales de la Universidad de California, en los Estados Unidos, que obtuvieron los resultados tras un experimento que involucró a 18 participantes sometidos durante 30 minutos a las radiaciones de un teléfono 4G. Los efectos a corto plazo quedaron evidenciados en la afectación de la actividad neuronal, en ambos hemisferios cerebrales, ya sea en sus secciones más externas, como en las internas. Si bien el espectro radial absorbido por el cuerpo durante la experiencia se enmarca en los límites tolerados por la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes, los especialistas estiman que un uso prolongado de este tipo de celulares podría incidir en el caso de tumores, tanto en la región del cuello, como de la cabeza, y daños en la calidad espermática. Es por eso que, entre las conclusiones del estudio, se sugiere evitar una exposición prolongada a estas radiaciones, sobre todo en el caso de mujeres y niños, evitando en cualquier caso su cercanía a la cabeza, el pecho, o las zonas genitales.